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martes, 26 de enero de 2016

Aprender a usar el baño solo, por propia iniciativa

Las razones por las que decidí esperar a que este proceso se diera naturalmente lo expliqué en este artículo, unos meses después Javi es completamente autónomo en las idas y venidas del baño, a excepción de su soledad, no le gusta ir a hacer las cosas sin compañía. 

Comparto como he vivido este viaje como observadora y compañera. 



El primer día que "controló" le llamó su abuela y tuvieron la siguiente conversación:
-¡He hecho caca y pis en el water!
-¿Vas a hacerla?
-No
-¿Cuando haces caca en el water?
-Cuando quiero

Así se sentía con respecto a sus excrecciones, libre.



Primer intento

Tenía mucho interés en cuentos y palabras escatológicas.
Llevaba más de un mes preguntándome por "chichis" y "pitos" a todas horas y en todo tipo de situaciones.
Todos los días cambiando pañales a los demás niños se ponía a mi lado en una altura que pudiera ver y me preguntaba:
- ¿Él tiene pito?
- ¿Tú que crees?
- Que si
Cuando abríamos el pañal y veíamos que sí me sonreía 
-¡Tiene pito!

Tres meses antes había estado presente en una reunión de profesores donde el tema estrella fueron la caca y el pis.
Ese fin de semana hablaba mucho sobre el tema y le ofrecí ponerse un calzoncillo o un pañal, eligió el calzoncillo y yo lleve un cambio de todo, incluidos zapatos a una reunión familiar con toooda la familia.
Cuando se hizo pis le pregunte
-¿Quieres pañal o calzoncillo?
-pañal - dijo con gran rapidez

Proceso

Tres meses después llegó el verano y con el calorcito la desnudez.

Un día estaba desnudo y quería ir con su padre en horas de trabajo, él trabaja en casa y como le dije que no podía interrumpirle se enfadó y se tiro al suelo llorando. Mientras yo intentaba hablar con él se hizo pis mojándonos a los dos y al suelo.
"No pasa nada" le dije
A los pocos días me comentó:
- "Hago pis en el pañal, o en el water pero si hago pis en el suelo ¡no pasa nada!"
Al día siguiente le comento íntimamente a su tía
- "Me enfadé porque quería ir con papá y me hice pis en el suelo."

Cuidadito con la importancia que mostramos con el pis porque puede dejar de ser un proceso de crecimiento para convertirse en intercambios de amor o de enfado.

En general estaba desnudo por casa y si quería hacer pis salía al jardín. Tardó unas semanas en integrar donde sí podía y donde no.
De hecho aún disfruta del "pis campero"
En casa estaba desnudo y cuando salíamos a la calle o íbamos a dormir le preguntaba si quería ponerse pañal o calzoncillos.

Estuvo una semana que me preguntaba si llevaba pañal y cuando le contestaba que sí entonces se hacía pis en él. Practicó bastante antes de atreverse a dar el salto.

Fase final 

Abrieron la piscina de nuestra comunidad y estaba dentro del agua asumiendo muchos riesgos nuevos para él, metiendo la cara entera dentro del agua y saltando dentro de la piscina.
En un momento en el que solo sobresalía su cabecita me dijo con una gran sonrisa y orgullo
-"Yo soy Javi"
Yo lo escuché como el fin de una fase y el comienzo de otra: sé quién soy y me gusta.

Entonces todo comenzó:
Decidió que no quería pañal ni en la calle ni en la cama.
Yo le recordaba que iba a llevar un recambio de ropa por si se le escapaba el pis o la caca.

El calor y la piscina han ayudado a que se prenda la llama pero no creo que haya sido lo determinante para tomar la decisión, puede que estuviera preparado desde hace dos meses y no se ha decidido hasta ese momento por cualquier motivo. 

Ha sido un verano interesante al ver ese culete tan prieto en un calzoncillo tan pequeño, las cachetadas cariñosas ya no se sentían igual y limpiar su culillo con papel es toda una experiencia. 


Escapes 

Ha habido fugas normales durante todo el proceso pero en Septiembre comenzamos en un proyecto nuevo con nuevos niños más mayores. Eran menos pero cada día era demasiado interesante como para pestañear. 
Entonces se empezó a hacer pis TODOS los días, hasta cuatro veces. 
Se levantaba por las mañanas y no hacía pis en 3 horas hasta que se le escapaba entre saltitos.

Por la noche sólo se le había escapado una vez que se durmió en el coche y no descargó y ahora era repetido. 

Dudé mucho y me preocupé por él. Él recibió nuestra ansiedad y eso no lo mejoró. 
La solución desde casa fue bajar el ritmo: mucho estar en casa por las tardes, intentar no hacer muchas salidas los fines de semana y dedicarme más a él en exclusiva cuando estábamos fuera del espacio. Volver a segurizar con mi presencia y con mucho juego libre de ese que es terapeútico. 

En el momento de hacerse pis el adulto que acompaña en el espacio lo hace con mucho cariño y respeto, facilitando todo lo necesario pero es él quien coge su ropita mojada y la guarda en una bolsa, se limpia el cuerpo y se vuelve a vestir; después coge la fregona que le has preparado y escurrido y limpia lo que se haya caído. 
La repetición de esta experiencia le hizo saber que a veces es más rápido hacer un pis corriendo que hacerse pis por correr. 

Porque queramos o no ellos no tienen nuestro ritmo y son pura emoción que expresan y sacan de la manera que a su cuerpo se le ocurre. 

¿Y en un colegio tradicional?

Yo me pregunto, con esta vivencia que Javi tuvo. ¿Qué hubiera pasado en un colegio?
La mayoría de la zona en la que vivo tiene 27 niños por clase y la profesora no les cambia. 
Tampoco les acompaña al baño individualmente cuando lo necesitan, dudo que desde el tercer día de adaptación en el que sus padres dejan de ir tenga un vínculo lo suficientemente fuerte con los 27 como para que ellos expresen con seguridad que necesitan ir al baño. 
Aparte está la vivencia de cada niño con el water, en algunos casos directamente relacionado con el rechazo del adulto. 
Que controlen esfínteres no quieren decir que se hayan autorregulado. 

Me imagino a un pobre Javi mojado y con la caca, sentado solito esperando en una esquina a que venga una desconocida. 
Nadie les ha presentado y no han cruzado una palabra; entonces le desnuda, le cambia de ropa y le de una bolsita de plástico. 
Después de eso estaría muy bien saber qué escucha Javi sobre esto por parte de su nuevo referente y por parte de su propia madre.  
¿Y si esto se repite dos o tres veces al día durante dos semanas como le pasó al verdadero Javi?

No pasa, pero no porque Javi sea raro sino porque los niños están asustados.
Hemos adelantado un año la escolarización, de 4 a 3 años y les pedimos lo mismo. Pero no SON lo mismo. 

Yo sé que le dedico muchos recursos pero su autoestima y su seguridad en sí mismo es una inversión de futuro que merece la pena más que cualquier otra cosa especialmente porque su actual felicidad depende de ello.


jueves, 19 de noviembre de 2015

No directividad: la educación autodidacta y sus bases

Self construction by Davincidiva


Los procesos biológicos

Los procesos biológicos marcan el crecimiento humano y están divididos por fases bien definidas por la ciencia. Esto es muy evidente en el desarrollo embrionario donde, desde la unión de dos células formando una sola se va reproduciendo por si misma en un programa genético.

Nadie dirige ese programa, ni siquiera la propia madre que puede incluso no ser consciente aunque esté preparando el ambiente donde se está dando este proceso.
Ha habido intentos de crear un útero artificial o de interferir en el desarrollo embrionario y las conclusiones de estos estudios siempre han sido que respetar el proceso natural es lo más saludable para el bebé.

Al nacer este programa genético sigue marcando las fases de desarrollo de los niños.
Un ejemplo muy claro es el crecimiento motor de los bebés en los primeros años donde se va desplegando de un modo espontáneo.
Los niños descubren primero las extremidades superiores, las manos, el tronco, las extremidades inferiores y comienzan a repetir los movimientos de su cuerpo; se da el giro, el gateo, se sostiene sentado y finalmente domina su movimiento alcanzando una postura erguida y una marcha estable.



Sistema de relación adulto-niño

Vivimos en una sociedad donde el sistema de relación se ha basado en que ellos no saben y debemos enseñarles. Vamos creando situaciones donde los niños no han llegado por sí mismos y cuando se ven en ese lugar se desorientan y les da vértigo porque no pueden controlar lo que está pasando.

Siguiendo con el ejemplo del desarrollo motor tendemos a colocarles en posiciones que no han adquirido por ejemplo sentar a los bebés. Puede que la musculatura de su espalda no esté lo suficientemente fortalecida por su propio ejercicio como para mantenerse en esa posición.
Sin tener una consciencia real de lo que está ocurriendo en la vivencia del bebé éste acaba experimentando consecuencias físicas, cognitivas y emocionales que están interrelacionadas entre sí.

- Se dan pequeñas tensiones musculares.
En casos muy graves se puede dar alguna lesión, la más conocida es la displasia de cadera.

- Deja de vivir experiencias "medias" de las que aprende recursos que utilizará en posteriores aprendizajes.
Si aprende a andar por sí mismo tiene muy integradas las posiciones que le ayudan a sentarse si se siente inseguro, en posteriores retos motores como bajar una rampa o pasar por una tabla en equilibrio esta base le ayudará para enfrentarse a esta nueva experiencia en su cuerpo. 

- "Le gusta más así" deja de ver el mundo como le corresponde verlo para solo querer verlo de una manera en la que no lo puede hacer por si mismo. Quiere decir que deja de disfrutar de su propio proceso queriendo satisfacer su deseo sin esforzarse en conseguirlo.
Las personas sentimos una gran satisfacción cuando sentimos que hemos logrado algo después de mucho esfuerzo. Este modo de relación afecta a su vivencia con respecto al concepto del esfuerzo como trámite para conseguir un propósito que deseo. Pasa a ser una gran carga pues el deseo ya lo conseguí. 
Por otro afecta a su autoestima, no es capaz de conseguir por si mismo las cosas y su autoconcepto se basa en el "yo no puedo". 

Francesco Tonuci


Las necesidades de los niños

Aceptando el hecho de que el ser humano tiene un programa interno que promueve los distintos desarrollos fisiológicos, emocionales y cognitivos, es una responsabilidad del adulto cuidar el ambiente en el que se va a activar o no este impulso natural.
Y es una responsabilidad del niño decidir qué hacer con ese ambiente.

Pirámide de A. Maslow

Para entender cuáles son las necesidades de los niños diferenciamos dos categorías:

-Necesidades de supervivencia: calor, alimento, higiene, seguridad física, amor.

-Necesidades de desarrollo: sujetas a la etapa de desarrollo que corresponde.
-0-7 años ¿qué?: seguridad emocional, contención, movimiento, relaciones afectivas, contacto con todo el mundo natural y diversas experiencias sensoriales naturales (olores, sabores, texturas, densidades...)
-7-14 años ¿por qué?: las necesidades anteriores siguen dándose poniéndo el énfasis en la cualidad más que en la cantidad, también son importantes experiencias ricas que activen los intereses, recursos para investigar las propias inquietudes e hipótesis, pertenencia a un grupo, mayor capacidad de decisión...

En ambas necesidades acompañamos de manera distinta, generalmente proponemos y dirigimos su desarrollo y pedimos una autonomía temprana en la supervivencia.

Desde la no directividad la propuesta es al contrario, una actitud de atención plena en los cuidados aumenta la balanza de sensaciones de bienestar en relación al adulto y proporciona libertad para explorar nuevos horizontes de aprendizaje en su juego espontáneo.

En las necesidades de supervivencia la actitud del adulto es de gran presencia adulta pero con el objetivo de aumentar la autonomía progresivamente, sin una exigencia directa ir ganando independencia cada vez más.
Esta calidad es suficiente ejemplo como para que con la repetición y la sensación agradable que supone, el niño lo interiorice de tal manera que sea capaz de hacerlo por sí mismo con facilidad y autodeterminación en el momento que corresponda.
En las necesidades de desarrollo la actitud del adulto es de facilitador de un ambiente rico y seguro física y emocionalmente, de observador y, en ocasiones, de ejemplo vivo.
Los niños pueden vivir situaciones de propuesta que les proporcionen vivencias como cocinar, escuchar música en vivo, ver una actividad deportiva... para luego trasladarlo a su juego y a través de la imitación y la recreación ir construyendo su realidad.

-Necesidades sustitutivas: son aquellas que los niños muestran como una necesidad real, la piden y la defienden con gran behemencia, pero en realidad es un mecanismo que han creado.

-Necesidad de amor: los niños sacrifican cualquier cosa por su necesidad de amor. Este es el motivo por el cual se adaptan a todas las situaciones aunque vaya en contra de sus necesidades. La necesidad de amor es cuestión de supervivencia.
Debemos preguntarnos cuál es la vivencia de ellos, tienen sensaciones de bienestar o malestar, no son conscientes de si eso es sentirse amado cuando decimos "te quiero mucho".


Desconexión 

Para poder estar en una actitud de escucha hacia nuestro propio desarrollo es necesario que tengamos una protección hacia el "ruido" que recibimos.
Esto es especialmente importante en una sociedad que invade constantemente nuestros sentidos a través de publicidad, música, luces, gentío, coches, sirenas, máquinas...
Vivimos a una velocidad más rápida de lo que podemos integrar.



Desde los ojos de un niño muy pequeño nada de esto tiene sentido y aturde su percepción.
Según van creciendo, al igual que los adultos, van creando mecanismos defensivos a estas intromisiones. El problema es que estos se activan de una manera que nosotros no podemos controlar y, al ser los niños mucho más sensibles a las exposiciones sensoriales, pueden causarle un gran trabajo bloquear todas esas emociones.
Es entonces cuando sus energías se centran en la autoprotección y no en el autodesarrollo.

Hay dos maneras de evitar la desconexión con uno mismo:

- Evitar experiencias artificiales que nos alejan de la naturaleza.


- Vivir experiencias reales que nos conecten con ella.



"Todo el mundo trata de realizar algo grande sin darse cuenta de que la vida está hecha de cosas pequeñas"

Frank A.Clark
viernes, 1 de mayo de 2015

Control de esfínteres. ¿Cómo ayudar a ir al baño?

Os invito a una reflexión: imaginaros que debido a una enfermedad o accidente quedan impedidos con una parálisis temporal que acabará curando con mucho trabajo. Lleva nada más que un año andando por sí mismo y acaba de empezar a hablar hace unos pocos meses. 
Si fuera vuestra pareja o uno de vuestros padres ¿qué le diriais si se les escapa el pis? ¿les daríais un bombón de chocolate el primer día que consiguieran llegar solos al baño? ¿le aplaudiríais? ¿le compararíais con su compañero de la terapia?¿le contaríais a todo el mundo que hoy se hizo caca justo cuando salíais de casa y que llegasteis tarde porque tuvisteis que cambiarle toda la ropa? 

Y si fuerais vosotros ¿cómo os gustaría que os trataran?


Manejar nuestras necesidades con éxito es una tarea que requiere tiempo, atención y madurez.

A nivel fisiológico: la pediatra Emmi Pikler limita la madurez del sistema excretor y los músculos de la vejiga en una edad cercana a los 3-4 años. ¿Porque pedirlo con 2? ¡A nadie se le ocurre coger un peso de 50 kg en su primer día de gimnasio! 
Gracias a nuestro cuerpo mejorado durante milenios los propios niños trabajan para dominarlo con su movimiento espontáneo. En este aspecto se relaciona íntimamente con el movimiento del salto que se trabaja con fervor durante más de un año. 


A nivel relacional: La decisión de pasar de un estado que nos resulta cómodo a otro que es incierto pero más aceptado provoca mucho estrés. 
Tener el pañal, con un momento de conexión con otra persona que me mira y me mima, da mucha seguridad y bienestar. Aún así, por la simple presión de grupo, los niños al igual que andar y hablar tienen ganas de ser una persona normal y, cuando ven que ir al baño es lo normal, acaban queriendo hacerlo también. 


Escuchar nuestro cuerpo: este mundo rápido y sobreestimulante hace que a veces estemos desconectados de nosotros mismos. Pararnos y sentir lo que nuestro cuerpo nos dice es muy importante en ese proceso. Ponerle palabras y equivocarnos puede ayudar a identificar las señales que hemos estado recibiendo. 


A nivel emocional: esa presión que recibimos de nuestro entorno afecta a nuestro autoestima, a la idea que tenemos de nosotros mismos. Tener ganas de intentar algo nuevo y conseguirlo es una satisfacción impresionante, conseguirlo con un año de retraso y con aprobado raspado es algo que no nos enorgullece mucho. 


A nivel experiencia: si nuestro contacto con algo, llamémoslo pis, nos recuerda a la aceptación de nuestros seres queridos, y al ser un miembro aceptado en nuestro entorno, cuando escuchemos esa palabra no vamos a pensar en si nuestra vejiga está llena, pensaremos en el miedo que nos supone estar solos e indefensos (porque los niños sin los adultos están indefensos). 
El concepto lleno-vacío, la sensación física que recibe tu sistema nervioso, la utilidad de un aseo, el respeto a la intimidad, la relación de higiene con la salud... 
Son cosas que no tienen nada que ver con si mi madre me quiere. 


Por todo esto es importante que respetemos los ritmos y las señales que los niños nos van indicando, que tengamos sensibilidad a la hora de tocar un tema tan delicado. 
6 meses más de pañales pueden variar 100€ en nuestra economía doméstica anual pero sentar las bases de la confianza y el amor en uno mismo va a tener un coste mucho más alto. 

Pocos momentos de la vida van a necesitar una atención tan sutil, pasar a hacer algo desconocido da mucho miedo y eso es lo que significa "hacerse mayor". 
domingo, 26 de octubre de 2014

La lactancia después del primer año. Parte 3: educación emocional y gestión de la frustración

El mamar emocional sigue teniendo mucho peso pasado el primer año, lo cual es también una necesidad. Estar un rato sin mamá y darse cuenta de su ausencia resulta muy difícil de asumir; intentar andar como hacen todos los adultos y no saber cómo provoca mucha frustración; que te salgan los dientes y te duela la boca hace que estés más irritable; que intentes desplazarte hasta alguien nuevo y te caigas; que te digan que no te comas esa planta tan apetecible; que no tires el plato con todo lo que aprendes viéndolo caer...
Son situaciones que irán en incremento, cuanto más vean el mundo más expuestos estarán a las dificultades de la vida. Queramos o no los niños tendrán que aprender a gestionar las situaciones que no les gustan.

Para las madres resulta muy difícil encontrar el equilibrio entre aliviar estas situaciones y dejar que sean ellos los que encuentren otros recursos para aminorar ese malestar. Ver el artículo sobre la autonomía.
sábado, 25 de octubre de 2014

La lactancia después del primer año. Parte 2: Las dificultades de dar de mamar


La lactancia tiene muchos beneficios, pero acostumbrados a nuestra vida individual en ocasiones resulta difícil disfrutar de ese "regalo" que hacemos a nuestros hijos de manera constante y repetida.
La clave está en saber que pasa con el tiempo.

miércoles, 22 de octubre de 2014

La lactancia después del primer año Parte 1: Los beneficios

Después de dos años dando el pecho he pasado por muchos momentos y he pasado por muchas situaciones.
No soy una de las madres orgullosas de su crianza que se sacan la teta en donde estén (lo fuí), pero sí que me siento muy orgullosa de haber llegado a donde me encuentro con todas las dificultades que ha supuesto para mí.

Desde el primer momento me resultó muy complicado y recurrí a la lactancia mixta pero aún así he ido hablando con un montón de profesionales de distintos ámbitos y me he ido haciendo una idea mucho más formada de lo que implica y de todos los niveles que toca.

Para mí, y para muchas, la lactancia era una gran desconocida que entró en nuestra vida con fuerza de presencia o de ausencia.

La gente piensa en sus beneficios como un extra que hace que el crecimiento sea un poco mejor, pocos se dan cuenta de que es una necesidad, no sólo una opción alimenticia.

En la segunda y tercera parte del artículo hablo de los problemas que produce la lactancia y porque ya no doy de mamar en público.

Beneficios de la lactancia materna


Nutricional: la composición de la lactancia materna cambia en relación a la necesidad del niño, del momento del día, del transcurso de la toma...

Es muy alta en grasa, algo necesario en la formación del tejido cerebral (los cuatro primeros meses aumenta una media de 2g al día), la vista y el crecimiento general.
Contiene también muchos azúcares y minerales en la forma y la cantidad que el niño necesita.
Reduce el riesgo de contraer enfermedades como la diabetes.

Pasado el primer año la leche materna sigue cambiando y se vuelve más grasa, contiene casi un 12% más de calorías que el primer día. Continúa teniendo todos los componentes minerales y vitamínicos lo que lo convierte en un complemento perfecto a la alimentación sólida.


Inmunológico: El sistema inmunológico tarda entre 2 y 6 años en madurar y la lactancia le proporciona sustancias al niño que su cuerpo no genera.

Asbjørn Langslet: "mientras le des el pecho a tu hijo recibe una pequeña vacuna diaria"
La leche materna contiene sustancias que favorecen la rápida absorción de diferentes sustancias como la lactoferrina con el hierro, esto evita la anemia y dificulta el crecimiento de bacterias como el estafilococos que necesita hierro para proliferar.
Contiene inmunoglobulinas, antibacterianos, antivirales, antiinflamatorios...
Es curioso observar como demanda mucho más a menudo estar en el pecho cuando está pasando por una enfermedad o gripe (a veces es todo el día)

El vínculo materno-infantil al producir bienestar y placer tiene también un efecto en la inmunidad tanto de manera pasiva como activa.


Osteopático y dental : el movimiento mandibular que hace el niño al mamar fortalece los huesos occipitales endureciéndolos, esto previene el uso de aparatos dentales que corrijan la estructura ósea. 
El uso de chupetes o del dedo en la boca (derivado de la necesidad de satifacer el reflejo de succión) favorece que aparezcan este tipo de problemas y otros de mayor gravedad como deformaciones bucales y dentales e incluso nasales. 


Logopédico: para pronunciar un gran número de sonidos en nuestra lengua es necesario el uso de muchos elementos: maxilares, paladar duro, paladar blando, labios y lengua. Estos elementos están estrechamente relacionados con la succión y la deglución. Por ejemplo, la mandíbula se encuentra retraída en el momento del nacimiento y gracias a la succión avanza hasta una posición adecuada a la edad de 8 meses.


Digestivo: diversos azúcares de la leche materna hacen que florezcan bacterias favorecedoras como el Lactobacilus bífidus, u otras bacterias que evitan la proliferación de otras bacterias agresivas. Además se compone de otras sustancias que  aceleran la digestión y facilitan la excrección (relacionada con la succión).



Evolutivo (reflejos primitivos): Sally Goddard nos habla de los reflejos primarios que acompañan al bebé tras años de evolución y de cómo poco a poco, al satisfacer de manera natural las necesidades de los niños, esos reflejos se van disipando. Hay ocasiones en los que se reactivan por un trauma o un golpe, o nunca se inhibieron por falta de uso. Esto provoca problemas de comportamiento, de concentración, de relación.
Los reflejos relacionados con la lactancia son: succión, búsqueda y deglución.
Hay otros mecanismos que se activan cuando se mama, por ejemplo se activa el aparato digestivo y facilita la expulsión de gases.

Por parte de la madre también hay reflejos biológicos que previenen problemas de salud como el cáncer de mama, estos son: el reflejo productor (prolactina), de erección del pezón y de secreción (oxitocina).



Salud materna: después del parto, la lactancia ayuda a liberar los entuertos, mejora en la recuperación del útero, ayuda a perder el peso del embarazo. También favorece a la salud de los senos el servir para la función que fueron creados.
Se han hecho estudios que indican un menor índice de depresión post parto en las madres que amamantan a sus bebés.

Salud psíquica del lactante: el contacto piel con piel, el sonido del corazón, el calor de los brazos, la dedicación y atención materna... Hacen que el niño reciba cariño, protección, confianza y seguridad.
En el artículo sobre el movimiento de los niños, hablo de como pasan por momentos de cambio y antes de lanzarse al vacío de un nuevo reto necesitan un aporte de seguridad muy fuerte. Como pasa cuando están malitos, aumentan mucho la demanda de mamar reforzándose en nuestro apoyo antes del riesgo.

Vínculo: en el momento del parto se libera oxitocina (hormona del amor) y durante la lactancia se libera gran candidad de endorfinas (hormonas del placer). En la mujer producen un gran bienestar, actitudes maternales y de protección lo que produce un "cuelgue" de la madre con su bebé.
En el momento de la lactancia estas drogas endógenas se vuelven a segregar y pasan a través de la leche al bebé, hacen que también sienta ese placer y ese enamoramientos que sustentan el vínculo materno filial.


"Tibio amor con sabor a leche, te regalo mi alimento cultivado en el alma" 
Claudia Farías




domingo, 8 de diciembre de 2013

Porque no subo a mi hijo en los columpios. La autonomía del niño



Es muy frecuente escuchar los mismos comentarios sobre un hijo, nieto, vecino o sobrino: es muy vago, está enmadrado, lo deja todo tirado por ahí, necesita ayuda para todo, no sabe hacer nada solo...
¿Estos niños son así?¿Qué se puede hacer para ayudarles y así ayudarnos a nosotros mismos?
martes, 8 de enero de 2013

Cambio de pañal - Emmi Pikler




El cambio, de pañal o de ropa, es un momento íntimo y conjunto entre cuidador y bebé. Además, al ser rutinario, es un buen momento para crear un vínculo que favorecerá el aprendizaje y el autoestima del niño.

Hay que tener en cuenta  que atenta contra su espacio, su bienestar,  (como quitarle su calor) por  lo que tiene que haber un respeto hacia él y una consciencia de que el bebé es un ente activo en el proceso. Es importante darle seguridad y cariño. En ocasiones, especialmente en las escuelas, la rapidez y la presión no permiten crear un ambiente ventajoso para el niño.